LLAVES

- Perooo.... ¿dónde te habías metido? Ya llevan preguntando por ti un buen rato.
- Dirás dónde me habían metido. Me habían extraviado como siempre. Cuando me entregaron a él y abrió la puerta del piso por primera vez nunca se olvidaba de mí, pero pasado el tiempo ya nada fue igual. Es la historia de mi vida me utilizan y luego me dejan tirada por ahí.
- Ya ves
- Me siento como un objeto sexual, todo el día mete y saca, mete y saca.
- Si fueras inglesa te pasarías todo el día apretando tuercas y con esas hay que tener cuidado que alguna está pasada de vueltas.
- Yo de eso paso. Para eso está mi prima la Allen, que siempre mete la nariz en cosas raras, esa es una.... como la pille le hago una llave de judo.
- Ey, tranquila, a mi no me enseñes los dientes.
- Perdona, es que sólo hablar de ella me pongo como si fuera de moto y se me ensancha el agujero. La verdad es que tienes una paciencia conmigo que seguro que viene San Pedro para abrir contigo las puertas del cielo.
- Pues no te pongas así, que esa no sirve ni para abrir un candado.
- Ya, es el día que llevo, entre que me pierden y que la cerradura está más dura que la cabeza de algún político. Estoy más tiempo encendida que una llave de un coche. A ver si le compran un localizador de llaves al jefe.
- Calla, calla, que yo hoy soñé que era una llave de cinturón de castidad.
- Uy, eso sí que debió de ser chungo. ¿Serás la reencarnación de una?
- A veces lo pienso cuando me dejan sin utilizar un tiempo me da la sensación de haber vivido ese momento antes.
- Eso es un deja tú.
- Dirás un déjà vu
- No, no un deja tú de pensar en esas cosas.
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