CAMISAS

- Estoy hasta el cuello, ya llevamos aquí dos semanas.
- Si, vaya forma de dejarnos colgadas.
- No me imaginaba yo que en estas tiendas de segunda mano la gente fuera tan exigente.
- Si me hubiesen visto en mis buenos tiempos ya estaría vendida. Yo antes, era de marca, lo que sucedió es que mi anterior dueño se jugó todo en el casino. Y cuando el couprier le dijo ¿todo? ¿hasta la camisa? el cocodrilo que tenía bordado se escapó corriendo.
- Que me vas a contar a mí. ¿Te crees que antes era lisa?. De eso nada, antes era de rayas pero mi antiguo dueño era un cocainómano de mucho cuidado y se esnifó hasta mis rayas.
- Pues menos mal que no era pastillero, sino te come hasta los botones.
- Tu ríete, ríete pero para mi supuso un gran planchazo enterarme así, por las bravas. Yo siempre noté que me miraba con amor pero pensé que era por mi colorido.
- El mío además de ludópata era un descamisado, siempre con los pelos del pecho al aire y cadena de oro, utilizaba menos los dos primeros botones que un calvo un peine. En mi opinión creo que había visto demasiadas veces la serie de Magnum.
- Yo un día acabé casi sin botones la mujer de mi dueño decía no sé que de que estaba muy caliente. Caliente acabé yo encima de la lámpara donde me tiraron. Pensé que en vez de lisa iba a acabar estampada de marrón.
- Aún así yo echo de menos a mis viejas amigas, la leñadora, la de pana, la del cuello Travolta, y la de cuadritos, ah, que puñitos tan bonitos tenía.
- Yo tenía una compañera de cuelgue que era rosa fucsia pero un día salió del armario definitivamente y no la volví a ver.
- Uy, pues yo tenía una amiga que era un puntazo, era de lunares.
- Yo incluso hecho de menos a una estampada que no era muy espabilada porque era corta pero estaba muy unida a ella, manga con manga, hombro con hombro.
- Sniff que será de ellas.
Etiquetas: OBJETOS
Sniff, sniff... cuando done camisas en el futuro, irán atadas por las mangas a sus compañeras..
Buahhhh...
;)
Abrazos
Falta la camisa de once varas, que dificil meterse en ella.
Salud!
Ahora entiendo porque mi padre no tiraba las camisas jamás. Eran prendas a las que les cogía un cariñoooo. Debía pasarle como a tí, que les oía las conversaciones.
Y quien dice que las camisas no tienen historia, pobres, cuánto han de sufrir colgadas ahí sin que alguien se decida llevarlas consigo.
Besos.
Jajajajajajaja... Genial!
ludópata y descamisado!!!!!!!!!
Sos tremendo!
Cuánta creatividad!
Muy linda esta conversación... tan real, nada de otro mundo... Si dejáramos hablar a nuestras cosas... qué opinarían de nosotros?
Besos y VIVA LA PATRIA!!!!!!!!!!!!
Ya mismo pongo un "perchero" y hago el enlace de tu blog,... no sé cómo no lo hice antes :)
jajajajaja... ya te extrañaba Zebeee...
Ponle camisa de fuerza a tus jefes para que te dejen mas tiempo libre...
Y abre mi blog con las bocinas a toooodo lo que da para que les destrozes los oidos jajaja
Vez?, por eso prefiero los chalecos jajaja
Un beso
ueeee! suerte que casi nunca las utilizo, alli colgaditas pobres... sigues mirando el mundo desde donde solo tu lo miras...por cierto, te respondi eso...ya sabes..
Besos,
Gris
jajaja... Ay, yo debo de ser una descamisada, porque me encanta este humor tuyo, Zebedeo.
No pares, sigue, sigue. :)
Una camisa lavada y bien planchada nunca pierde la compostura,jajjaa.
Un abrazo.
Por ahi andaran recorriendo mundo... el sabado fui como una de ella, al casino, por suerte, salí con la misma cantidad de prendas con las que entré.
Eres genial :)
Siempre que quiero garantizarme una sonrisa me regalas varias.
Mis camisas deben estar poniéndome verde desde hace tiempo, abandonadas en el armario, arrugadas y deslucidas. Cualquier día se declaran en huelga de mangas caídas y la liamos ;)
Un besazo enormeeeeee
saludos, he leído un comentario tuyo en el blog de Jejo y he llegado aquí. Me gustó mucho este post, me llegó hasta las costuras...
Besos
...y a mí me encantan las camisas de hombre...
Un beso, Zebedeo.
Hhhahahhahahha, hasta las camisas tienen sentimientos, carajo!
Amigo, te he extrañado!
Yo tengo una camisa roja cuello Mao.
Será comunista ?
Extrañaba estos dialoguitos ...
vaya, yo es que nunca llevo camisa, sino haría por adoptarlas ;)
Ains, ains, esas camisitas. Y qué me dices de cuándo sacas una y por accidente otra se cae de la percha y se queda ahí olvidada? Hecha un burruñito de tela. Qué pena más grande.
A ver si encuentran un nuevo dueño majete pronto.
Besos
Bueno, bueno, mi armario es de lo más silencioso, sólo hay un par de camisas blancas impolutas que yo creo que han hecho voto de silencio... un día de estos las jubilo, a ver si esas de segunda mano con tanta historia las espabilan un poco... Genial como siempre chico. Besiños.
Con unas pocas y certeras pinceladas has retratado a unos cuantos tipos y situaciones. Eres genial. Besos.
A mi siempre me fascinaron las hawayanas.. así al menos si el tipo era un peñazo, podía evadirme mirando su camisa, entre palmeras y playitas..